domingo, 17 de mayo de 2009

En realidad no pienso nada, a lo más que es una especie de declaración de principios. Perteneciente a "I've got a new friend and her name is Wu"

Camino a la escuela iba mirando sólo al suelo tratando de no pisar las rayas de la acera hasta que me chocó un niño con uniforme de primaria. Me disculpé de inmediato y levanté la vista. No vas a creer lo que ví: un amontonamiento interminable de espejismos. Montones y montones de rostros caminando sin mirarse nunca, apresurados y perdidos, llendo de calle en calle con bolsas, con mochilas, con extrañas bolitas atadas a hilos en sus oidos, gritando. Habia extraños vehículos de metal ruidosos que exhalaban un hálito negro y apestoso, y por extraño que te pueda sonar, había gente adentro sentada muy rígida dándole vueltas a una rueda. Se movían a una velocidad endemoniada. Había postes de colores con luces que se prendían y se apagaban, también unas casas enormes que al parecer nadie habitaba porque estaban llenas de cosas brillantes y muchos colguijes, pero sin muebles, sin sillas, sin mesas, sin nada de lo que hace a una casa algo más que cuatro paredes. Además tenían algo asi como divisiones de algun material transparente. Era un ruidero insoportable y te juro que ayer nada de eso estaba. Y supongo, debo suponerlo puesto que una estupidez repetida hasta la náusea se vuelve verdadera al cabo de un tiempo, que el que esta mal soy yo, que eso a lo que los demas llaman "realidad" para mi no es nada más que un espejismo.

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