domingo, 22 de agosto de 2010

Me duele la cabeza, no he dormido nada hoy. Maté un chupil con la palma de la mano. Se espachurró en mi piel dejando un rastro amarillo. No me he lavado las manos. Buenas ideas, malas palabras. Estoy vergueadísimo, no puedo por más que intento. Mi cabeza palpita. La división entre las imágenes que mi conciencia percibe se diluye. Un chingo de otros colores (un jodido espectro psicodélico medavueltaslacabeza) se mezclan de manera vulgar, como si cogieran con calcetines o sin ganas, apretando los dientes, con lo demás. Los giros se ralentizan como si le hubieran dado pause y la reverberación produjera la ilusión de movimiento. Tampoco he tomado nada. No estoy seguro de si he visto esto antes. Puta madre, mis ojos se cierran pero una fiesta de fosfenos me reviente la negrura y tengo que abrirlos, asustado. Las voces de Tito, Raúl y Carlos zumban en mi cabeza. Se ríen mucho. Pusimos Free Bird. Un frasquito de mayonesa McMierda, un sazonador de fajitas, unos raidolitos (visiones fugaces de mi niñez, ventilador incluido), una lata de Pringles y un u ache u (Carla me dijo que uhu significa búho en alemán. Pegamento del búho, el pegatodo). ¡Riffea, como una chingada! Me duele la espalda. La cama me atrae mucho, pero no dejo de pensar, no quiero ir. ¿Dónde está Carla? Dormida en su casa que huele a muchas cosas. The Scarlett Letter. Pobrecita de Hester, pobrecito de mí que la leo por obligación. The Man Who Sold the World. Pasamos ya por The Velvet, los Artic Monkeys, Janis, Hendrix, Led Zep, Kashmir (sugerencia de Raúl), Jarabe de Palo, Neil Young (yo solito). Foo Fighters. Bowie me gusta. Hablan de una Gran Peda frustrada. El humo me fastidia mucho siempre, el sabor en mi boca es detestable. El hielo me quema la lengua. Mi cabeza ya no gira, mi nuca pesa un chingo. Ya no hay colores. Espero una Gran Explosión, como Buba. O un cristo gimiente. 2 de octubre no se olvida (es el cumpleaños de Tito). Ya le están pegando a la mesa. Tengo ganas de vomitar. Asesinos seriales. Violentos. Hello darkness, my old friend... Sinatra, Cash, sin perdonar a God Dylan.

1 comentario:

  1. El colchón - Ely Guerra.

    Suéltate, detrás de ti hay un colchón que espera ansioso tu caída/Déjate confiado en los brazos del dolor, que el tiempo cura heridas/

    Algo va volando sobre ti, yo no sé qué es, pero va buscando que te montes en él/Deja que te eleve y deja que te lleve y vuelve a nacer/Vuelve a nacer/


    Suéltate, el silencio abraza tu temor y cuida de tu alivio/Déjate liviano en las locuras del amor que enciende tu destino.

    (With insomnium nothing is real. Everything's a copy, of a copy, of a copy...)

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