Estás viviendo en las rocas y hoy no nada que decir, la palmera desapareció donde Allende corta a Hidalgo. Llueve.
- Ya basta, llegas tarde y encima me regañas.
- No es mi intención hacerlo.
- Huuumm, ya se me olvidó.
- Como siempre... ¿qué se te olvidó?
- Qué hago aquí, ¿tú sabes a qué vinimos?
- Me caes gordo, me haces sentir como si no te importara.
- Ya te dije que no sé qué me importa, ¿has pensado que parece que no me importa porque me importa demasiado?
- Mejor no hubieras dicho eso, ya me voy.
- ¿No me llevas?
- Jajajaja, en serio eres insoportable... a veces. ¿No me quieres?
- Vamos, te invito un helado- dijo mientras se descolgaba por el poste (como bombero). Ella rió triste y dijo espérame.
No hay comentarios:
Publicar un comentario