jueves, 6 de agosto de 2009

"Les Ogres de Barback"

Se me despierta el apetito al olor del corazón asado. Primero hay que ir al mercado a comprarse uno bueno, que esté fresco y suave (para cerciorarse hay que sopesarlo un poco, si hace ruido de cachetada es que sí está bueno). Ya en la casa hay que poner aceite en un sartén (de preferencia de teflón) y cebolla. Ya que la cebolla está frita (al gusto) se pone el corazón en el sartén. Hay algo que es importantísimo para la posterior degustación: hay que escuchar el sonido de el corazón cuando se retuerce en el aceite. Es una especie de siseo agradabilísimo. Pero hay que escucharlo atentamente. Se le da vuelta cuando se ponga muy rojo o bien cuando se desee. Luego que ya está en el punto de cocción elegido se saca con cuidado del sartén cuidando de no chorrear la estufa (es muy difícil limpiar la sangre). Yo por lo general le pongo limón y salsa (si hay). Con tortilla sabe muy bueno, un buen taco de corazón sabe sabroso. Otra cosa que puede hacerse es pasar una tortilla suave por el sartén después de que se ha sacado el corazón y limpiarlo con ella, limpiar la grasita y lo que queda como quemadito en el fondo. Tiene un sabor un poco fuerte. La sal puede ponérsele antes de echarlo al sartén o ya en el sartén, no he notado diferencia alguna. Aahh sí, pero esto no es para hacer corazón asado, es para hacerlo frito. Es que es muy seco asado, pero igual huele muy muy rico.

No hay comentarios:

Publicar un comentario