El blog tiene como propósito nomás poder sacar mi obsesión por todo, no tiene mayores pretensiones. Entiendo que lo que pongo puede desagradar y que peca de simplista. Son cuentitos medio raros de gente medio simple. Por cierto, yo no hago literatura, yo hago cuentitos. Salut!
lunes, 20 de septiembre de 2010
Oh, Milton, do help us all...
What a drag good old Paradise seems to be those days. En mi clase de Inglés Antiguo (de algo tiene que presumir uno) estamos traduciendo algunos textos ancianos, pero no cualesquier testos, The Fall of Man, from Genesis, for Christ's sake! Entonces me entró la duda sobre el paraíso judáico. Se supone que Adán y Eva nomás andaban guapeando por ahí en el paraíso y comían lo que querían y no hacían mucho más que holgazanear y alabar a Dios our creator. Entonces el Satanás se puso de sisañoso y que les da la manzanita. Quiero hacer una digresión boba: ¿por qué es una manzana en el imaginario popular? En la biblia dice que un fruto, nunca dice manzana. No sé si haya manzanas allá en la tierra de los judíos. Pero la manzana es roja y apetitosa, lujuriante de hecho. ¿No será que en vez de comer un fruto fue que le hallaron lo divertido a coger? No sé, que en su ocio se inventaran muchas posiciones kamasútricas. O que hayan descubierto el placer, por decir una cosa. Eso sí que tendría más sentido. O la eterna violación de las prohibiciones, que es algo sumamente placentero y appealing, ¿no? Total, que se comieron el fruto prohibido y se dieron cuenta de que andaban a ráiz, como decía mi abuelita. Y se escondieron y vino dios y vio que eran malos y que los destierra y que condena la tierra y que los hace trabajar para ganarse el pan o la fruta o lo que sea. Entonces es donde hay un verdadero problema: ¿qué es el paraíso? Porque dios creó a Adán con arcilla y a Eva de su costilla, es decir, tenían cuerpo tangible, no eran nomás puro espíritu. Y entonces, por fuerza el paraíso tiene que ser un lugar que existe materialmente. Puede, por gracia de su todopoderosidad, que dios dijera: bueno, pues ahora sólo van a venir sus almas, ¿no? Pero creo que lo importante de ir al paraíso es esta idea de regresar a un estado primigenio de pureza, es decir, a ser como Adán y Eva y huevonear por toda la eternidad. Venir a la tierra entonces parace un poco demasiado fácil. ¿Para qué querría dios enviarnos a la tierra un rato si luego vamos a regresar? No veo el punto. Que tenemos qué ganarnos el cielo, bueno, un buen pretexto, ¿pero para qué enviarnos si estando allá ya existimos y somos la mar de buenas gentes?, ¿para qué carnalizar algo tan bueno como el alma pura?, ¿para qué arriesgarla? Porque si dios es infinitamente misericordioso, ¿qué quiere probar? Además él ya sabe todo, el libro del destino ya está escrito y él sabe de antemano cómo y quién se va a salvar, ¿no? Y lo que es más insidioso: si tenemos un alma eterna estamos ahorita en el paraíso. La eternidad no es otra cosa que la atemporalidad, entonces ahorita mismo y antes y después y siempre, estamos en el paraíso, ¿no? Y además, qué chingados vamos a hacer en todo ese tiempo que dura la eternidad, ¿guapear?, ¿no coger?, ¿trabajar?, ¿albar a Dios our lord? La eternidad es un chingo de tiempo para no hacer nada. ¿Y qué pasó con Adán y Eva?, ¿se fueron al cielo o al infierno? Porque si es por su culpa que tenemos que venir a la tierra a derramar lágrimas y sangre, de menos espero que se estén rostizando sabrosísimamente en las llamas eternas, por habernos condenado a ser como ellos sin el beneficio de conocer el otro lado. Estoy seguro que habrá algún ateo que diga que prefiere mil veces la tierra al cielo, pero la diferencia principal entre estos dos es que el paraíso es todo inconciencia y felicidad, así que no veo por qué, teniendo la opción, elegiríamos la tierra. La verdad es que la elegiríamos porque es lo único que conocemos. It's all jammed in my head!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario