Llegaste con tu traje brillante y de inmediato me gustó. Parecía de metal líquido, casi como mercurio, y era anaranjado. Te escondías y me daba risa. Qué putada esta clase. ¿Qué buscabas en los botes de basura? Deberías saber que no hay nada allí, sólo cubos compactos de metal y poliuretano. Tu cara de sorpresa me hizo enfadar un poco porque pensé que eras tonta al no saberlo y encima porque está prohibido y era nuestra basura. Pudiste habernos metido en problemas y ¡qué suciedad! Me dio miedo meterte a la casa, pero tu casco de vidrio era genial y por eso te dejé entrar. Era de puro vidrio, frío y transparente. Me pregunto de dónde lo habrás sacado y no entiendo por qué dijiste que el vidrio era barato y que no eras rica. Fue divertido verte entre los botes y cómo luego trataste de esconderte y taparte arrastrando uno. Parecías un cacharro ridículo y torpe. ¿Por qué miras todo como juzgando? Dices que vienes del pasado (o que eso crees) y aunque lloras no te creo porque ha sido probado sin asomo de duda que no se puede viajar en el tiempo. Me pediste agua y qué cosa más rara, cuando te di el hidratante dijiste que querías agua pura y no de sabor. El hidratante apenas tiene sabor y no entendiste cuando te dije que el agua pura no existe y que el líquido verde del vaso te quitaría la sed. Vomitaste al primer trago y gritaste: “¡es viscoso!, quiero agua”. Y no podías creer que en verdad no hay agua, sólo en los enormes acuarios. Pobrecita, no sabes abrir el desagüe y empezaba a pensar que eras una fugitiva, pero no tienes ninguna marca ni en la frente ni en la mano. No venía a cuento, pero dijiste que en tu tiempo (estás loquita o perdida, a lo mejor vienes de la superficie, uno nunca sabe lo que puede haber ahí) había unos animalitos que tenían “plumas” (ni idea de qué sea eso) y que volaban. No pude menos que corregirte y de hacerte saber que los seres humanos somos los únicos seres vivos que hemos podido viajar por el aire, que ninguna otra criatura ha podido hacerlo porque sólo nosotros hemos alcanzado el nivel de civilización necesario. No quiero contrariarte así que sólo me sorprendo por tus historias y por tus preguntas. Qué gracioso cuando dijiste que querías salir a mirar la ciudad. Pero si ni tarjeta tienes, ¿cómo se te ocurrió que podías andar por ahí así nada más? No no no, tuve que explicarte algo elemental: los hombre no pueden andar por ahí desperdiciando su tiempo en boberías. Hay un esquema perfecto para cada uno, una división exacta de las 18 horas del día para cumplir con las tareas asignadas. Preguntas qué son todas esas líneas que flotan y tengo que decirte que son las líneas de comunicación. Es un poco molesto porque no entiendes nada. Mira, funciona así: tienes una tarjeta y en esa tarjeta están tus horarios diarios, tus actividades y una hora para el solaz particular que elijas. En la salida de cada casa pasa una línea y hay que subirse en los vehículos deslizadores. Funciona todo con magnetosuspensión, así que hay que tener cuidado. Pues te subes al vehículo deslizador y éste tiene ya programados los lugares a donde vas y las cosas que tienes que hacer y por si se te olvida está el holograma y le puedes preguntar cualquier cosa. Por supuesto que no puedes elegir a dónde vas, eso se determina mensualmente. Claro, el sistema te hace llegar un calendario con tus actividades, aunque rara vez cambia. ¿Cómo que día libre? ¿pero para qué? Si mis papás te escucharan armarían un escándalo. Debes ser una fugitiva o una desertora. Pues no, para nada, tenemos tiempo de sobra para hacer todo y claro que podemos divertirnos, si para eso tenemos la televisión holográfica y puedes platicar con tus amigos. Pues no, te ponen los hologramas y como si estuvieran en la misma habitación. ¿Pero para qué querríamos juntarnos? No tomamos café, no sé ni qué es eso. Ya me estás desesperando. ¿A dónde quieres ir? Estoy en mi hora libre, pero no puedo usar el vehículo deslizador, no tengo autorización. Me levanto, me baño y voy a la escuela y vengo a casa y hago los deberes y luego puedo platicar con mis amigos y jugar o mirar algún programa. Hoy dan uno sobre historia antigua. ¿Sabías que hace millones de años vivieron en la tierra, en esta misma tierra, unas criaturas gigantescas? Tenían unas fauces de terror y emitían unos sonidos pavorosos. ¿Conoces los dinosaurios? Vaya, qué sorpresa. No, no podemos salir, sólo una vez en el fin de semana al parque de diversiones. ¿Caminar, dices? Pero qué tontería, te caerías. No no, es que los vehículos deslizadores son personalizados, tenemos uno cada uno. ¿Quieres verlo? Está en la parte de atrás, por donde pasa la línea. No sé que es un escuter. Pues sí puedes ir a cualquier lado, pero te digo que está programado para ir sólo a los lugares a donde tienes que ir, no es necesario andar vagando por ahí sin hacer nada. Qué necia eres, no, no podemos salir. ¿Música? Pues sí, hay en mi ordenador personal. Son canciones nuevas. ¿Para qué querría guardarlas? Se actualiza sólo cada semana, ponen lo nuevo y lo viejo se va y no tienes qué hacer nada. Pero qué tontería, lo viejo no sirve y hay que desecharlo. Sólo una vez, sí, era una canción muy bonita y quise quedármela, pero pues no se puede. ¡No te subas! ¿Por qué tienes miedo? Si es de lo más normal, la humanidad siempre ha vivido así y así viviremos siempre. No estamos controlados, no digas esas cosas. Somos libres de hacer lo que queramos, escogemos nuestras actividades. Bueno, te dan opciones, pero es mejor el orden al caos total. Mi papá trabaja en el mantenimiento de las líneas. Yo en la escuela, me quedan sólo dos años del curso elemental. Después depende de qué se necesite. Lo mismo que mi papá, me encanta viajar. Nooo, tú no tienes que tocar nada, el vehículo deslizador es automático, va a una velocidad constante y nunca de los nuncas hay choques, el sistema es perfecto y está perfectamente coordinado. Ven, vamos adentro. Estamos sobre la plataforma número 2, es de las más grandes. No puedes caerte, pero si te cayeras serían como 500 metros a la superficie. ¡¿Has estado allí?! Pero si ahí no vive nadie. No te creo nada de lo que dices. La comida está racionada, pero puedo darte de la mía, sólo aprieta este botón. La luna ya no existe.
No hay comentarios:
Publicar un comentario