miércoles, 2 de diciembre de 2009

"Pasaste estos últimos inviernos al calor de un infierno".

Y la sangre aún goteando sobre el cristal del televisor. ¿Qué harás ahora que no queda más que ver? Ahora que tus imágenes se desvanecen cruelmente en la pérdida de tiempo, entre “no estoy porque no quiero estar” u “hoy no quiero salir”. Muerte cerca de la tele, sangre de tus dedos en el vaso quebrado. Puede que no quieras sentir extrañeza ante este suceso, que lo que acaece te importe un bledo y aún así estoy seguro que no podrás no pensar en ayer, en mis manos volando como aves y en tus labios abriéndose como una planta carnívora. No alcanza para llegar a ninguna conclusión, pero tú dime cómo es que le voy a hacer, a dónde dejo tu vestido beige, qué hago con lo caliente de tus hombros que me causa resquemor sólo recordarlo. Quizá pienses que puedes marcharte así nomás y de hecho sí puedes. No te lo recomendaría de todos modos, me vería obligado a hacerte la vida de cuadros, a perseguirte, a recordarte lo que no has adivinado. Tal vez me ponga muy cruento, depende de la película que pongan en el cine, y… ppputa, nada de matarte, me castra pensar que te mato. No sé que pueda ser peor. Es tan molesto, me quedó una sensación de idiotez, de no saber qué pasó, de haber comido un chingo de camarones y el sabor de boca, el asco. La desazón. Me pregunto si lo hiciste adrede, si tenías idea de que esto iba a pasar, si sabías que sacándome la lengua ibas a joderme tan feamente, si sabías que de mí no puedes fiarte porque todo lo tomo a la tremenda. En un principio pensé que eras tonta, pero ha quedado clarísimo que el tonto soy yo. Hablo y hablo y hablo sin que tengas idea de qué es lo que digo y ni siquiera me preguntas, te es tan indiferente, te dije lo de Nacho Vegas “lo que hoy es mundo mañana está podrido” y tú hiciste una mueca. En cambio apenas mencioné los oyameles y me has salido con la clasificación botánica completa. No tenía ni la más remota idea de que todo eso existiera y no es que tuviera gran interés, pero caramba, era de admirarse que te supieras los nombres en perfecto latín.

2 comentarios:

  1. este me gusta.... ando de humor macabro... quiero decir un cliche depresivo... quiero dormir y nunca despertar..(que barabaro dirás)

    La realidad es que me da igual... la nada...

    jajajajajaja no vuelo a medicarme tambien he dicho... me quita lo buena onda!!

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  2. Sí, qué bárbaro, la neta. La medecina es mala, un concentrado de placebos adictivos mal pedo.

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