miércoles, 2 de diciembre de 2009

"Y entonces entonaste dulces gritos, comenzó el más viejo de los ritos".

Girl, I just love the way you move when I'm falling apart.

A veces pienso que vivir es un hecho incomprensible por sí solo, sin necesidad de adornarle con cosas ni flores de múltiples colores. Podría enajenarme completamente con la música. A veces me pongo mi pijama por el sólo gusto de andar en pijama y sentirme recién levantado. Recién levantado el estado de mis humores es irrelevante porque tiende a ser o bueno o malo y no hay matices, lo que lo hace casi perfecto. Luego se ensucian y no es que haya que limpiarlos, es sólo que es como una mancha en mi playera favorita, simplemente hay veces que no se ve bien. Pronuncio las palabras sílaba por sílaba y no me hago entender y por supuesto que es lo que intento, pero aún así, a pesar de que la glosolalia me parece una cosa elemental para el buen vivir, me canso enseguida de el eterno diálogo idiota conmigo mismo. La gente a veces tiene la peregrina idea de que soy un chico inteligente cuando en realidad soy sumamente idiota. Una vez leí que los humanos tenemos algo así como 6000 pensamientos al día. Yo me puse en mi plan de soberbio insoportable y dije: ni mergas, yo tengo como 6500 al día. El número es discutible, cierto, pero lo que resulta imposible de tolerar es la calidad y ésa sí que es discutible. De 6500 pensamientos (no dejaré mi soberbia de lado) 6490 son puras pendejadas. De nada sirve entonces pensar más si lo que se piensa no tiene ningún valor. Es como amontonar basura o carros viejos en un vertedero.

2 comentarios:

  1. Síííí, pero soy una sopa enlatada como Campbell's o una Maruchan y no me puedes comer jojojojo.

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