De inmediato se puso en guardia.
-¿A dónde vas?
-Aquí cerquita, regreso rápido.
Andar contigo es como viajar en tren, hay un traqueteo oculto bajo las palabras y los pasos.
-Nel, no vas a regresar.
-¿Eh?, por qué lo dices.
-Porque ya no voy a estar.
-No vas a estar en dónde.
-Aquí, dónde más.
-Entonces vamos- no habrá fotos colgadas en la pared, sólo este espacio que se agranda inexorablemente. Busco tu boca.
-No no, ve, estaba jugando.
-Yo también.
-Tú no juegas- soy el hombre más serio del universo.
-Por esta vez sí- sonrío hipócritamente y me siento aliviado.
-Mmmm.
-Mejor me quedo, de rato voy a allá (al lugar secreto).
-Y qué vamos a hacer aquí obstruyendo el paso (ahora quiero que te vayas).
-Nos quitamos y ya (qué drama, ¿será bueno que me vaya ahorita?).
-Está bien (¿estará bien?, ¿no se irá a romper el aire?).
-Está bien (está bien, ¿no?).
No hay comentarios:
Publicar un comentario