La palabra vulnerable viene del latín vulnerabilis, que a su vez tiene su origen en el vocablo vulnus,herida, y por lo tanto significa "herible, susceptible a daño". En los lastimeros discursos políticos y aun en conversaciones con gente normal, generalmente se adjetiva a la clase más baja de la escala social, los jodidos, como desprotegida y "la más vulnerable" y no puedo menos que reír. Los miserables no son la clase social más vulnerable, eso es un tontería, un invento y un insulto (para ellos), los miserables son los más vulnerados y son cosas la mar de distintas. De todos modos, no es eso de lo que quiero escribir sino de la clase verdaderamente vulnerable: nuestra bienamada burguesía. Con las crisis económicas, los pobres sufren, sí, pero como tienen poco o nada que perder su estatus nunca cambia y nunca cambiará en el sistema capitalista. Los burgueses, en cambio, pierden todo porque en el avasallador avance del capitalismo existe únicamente la polaridad de riqueza y pobreza, no hay un término medio, que es el escalón al que pertenecemos.
La burguesía es la columna vertebral de la sociedad capitalista* porque es la que aporta el grueso de los impuestos y la que provee los servicios, y ahora que el sistema colapsa, esta clase social empieza a extinguirse. Imbuida como está en un sueño materialista impuesto por la clase social dominante, la clase media ve sus esperanzas perdidas, su confianza traicionada y sus sueños de ser algo que nunca será destrozados. El sueño burgués, ejemplificado de manera maravillosa por el American Dream, consiste en querer ser como la clase dominante, elevarse de su estatus medio a una esfera más alta y lucha con todas sus fuerzas para lograrlo y se agotada en el intento se consume. Como lo único visible de la clase dominante es el poder adquisitivo, la burguesía imita y se lanza en la loca carrera del consumismo, de aparentar tener, de llenar sus vacíos con objetos, lo que provoca ansiedad, desasosiego y una hipocresía asquerosa, al mismo tiempo que coarta su futuro, se sume en un mar de desolación porque pierde de esta manera su objeto teleológico y se convierte en una clase con un propósito único, la adquisición de bienes materiales, y se convierte en una clase esencialmente intrascendente, con un ciclo de vida parecido al de la hormiga, y por eso se deprime. ¿Podríamos pensar, por ejemplo, que los pobres se deprimen? Yo pienso que no, a lo más, nosotros, la rampante pequeño burguesía, los consideramos deprimentes, tristes, pero no deprimidos y aun si lo estuvieran, estarían constantemente deprimidos, desde su nacimiento, y su naturalidad depresiva convertiría su depresión en una condición. Entonces, tenemos que la clase depresiva de la sociedad es la clase media porque cuando se mira en el espejo se da cuenta de que su vida no tiene un propósito definido por ella misma, sino que está determinada por otros y lo peor: que no puede escapar a este destino. Y se remueve, llora, se lamenta, se rasga las vestiduras, se duerme en efímeros placeres y crea todas las mentiras que hacen su vida llevadera, como la religión. Y no hace nada más. La burguesía es una clase incapaz de generar un cambio para mejor porque sabe que eso la aniquilaría y la clase media es por "costumbre zoológica" (Hugo Gutiérrez dixit) cómoda y eso la hace temerosa. El comfort que ha logrado, lo sabe la burguesía, es frágil y es lo único que conoce, lo que da sustento a su modo de vida, por eso se rehúsa a cambiar. La burguesía se sabe tiernamente vulnerable porque sabe que puede perderlo todo y con todo me refiero a lo material, que es lo único que le importa. La vida misma no le importa al burgués más que sus posesiones porque éstas son el producto único que puede obtener de aquella dado que ese es el propósito de su existencia. Si al burgués le quitas lo material queda desnudo, desamparado, le quitas su finalidad, su "utilidad" en el mundo y es sólo entonces cuando su parte humana sale a relucir y cuando se ve amenzado y empujado a reaccionar. Las revoluciones, algo sobre lo que escribiré después, como aparato idelógico y doctrinario, jamás salen del proletariado o el campesinado, es la burguesía la que intenta justificar la lucha diciendo que quiere condiciones mejores y escribe sendos planes y papeles, pero no es cierto, la verdad es que quiere retener o retomar las suyas, su condición afortunada que gana no siendo un trabajador exhausto de las fábricas ni teniendo que aparentar la intachabilidad de la clase dominante sujeta a la exigencia de ideal y perfección, algo sobre lo que también hablaré después. Entonces, cuando se habla de la clase social más vulnerable, decir que son los pobres es un mal chiste de la burguesía, a la que le disgusta enormemente que le digan que su vida no tiene un sentido ni un propósito propios sino apropiados. Lo que me da gusto de todo esto es que como la burguesía está perdiendo su único sustento, tendrá que reaccionar y entonces: harmless dinamite!
*Al proletariado lo considero la base en el sistema capitalista, pero lo que le da soporte a todo el aparato vertical sigue siendo la burguesía porque es la que se encarga, entre muchas otras cosas, de proveer de servicios y de la investigación científica.
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